jueves, 21 de junio de 2018

El orador de la plaza de Armas


Dice que se presenta a la presidencia de la República y
hará morder el polvo de la derrota a César Acuña
EL ORADOR DE LA PLAZA DE ARMAS SE DESCHAVA
Por: Ramón Daniel Azabache



“Tengo las manos limpias”, parece decir Pedro Lizandro Estrada Capellán, mientras mueve los brazos como aspa. Asegura que es dirigente agrario nacional desde 1982. Algo de cierto debe tener la versión. El vozarrón que lo acompaña y el grado de discernimiento así lo demuestra. Abajo, la tarjeta personal del partido de Estrada, que adquirimos como una forma de colaboración para el mantenimiento de la causa, y que nos sirvió como salvoconducto para lograr la entrevista.


Jorge Torres Vallejo (+), exalcalde de Trujillo, quien se ufanaba de haber hecho incursionar en política a José Murgia Zannier, siempre repetía una frase que era propia del folclore de nuestra ciudad, para dar a entender la antigua hegemonía que tenía el partido de la estrella en el norte: “Si el Apra pone a “Camote” como candidato, “Camote” gana”. Por supuesto, que “Camote” era un personaje pintoresco al que nadie hubiera dado un voto como candidato, pero que acudía bien trajeado a colocarse en primera fila en los mítines apristas y en las procesiones del Señor de los Milagros.
Esto nos vino a la memoria cuando decidimos entrevistar al “orador de la plaza de Armas de Trujillo”, que diariamente, cuando cae la tarde, se coloca estratégicamente en la esquina donde confluyen los jirones Pizarro y Orbegoso (plaza de Armas de Trujillo) para dar a viva voz discursos que ya lo quisieran parlar algunos descoordinados políticos locales. Curiosamente, a unos pocos metros de ahí, en la puerta del excine Ideal, se instaló un tiempo la conocida negra Carlota Carril, quien quedó en el anecdotario trujillano de los 60 y 70.
La tarea de abordar al “orador de la plaza de Armas de Trujillo” no fue fácil, porque el tipo deja traslucir cierta agresividad. Primero nos quisimos asegurar con las fotos, pero cuando notó que la intención era enmarcarlo a él, efectivamente, a voz en cuello encaró nuestra actitud. Un integrante de Seguridad Ciudadana, al ver la escena, se acercó para apoyarnos y nos advirtió: “Tenga cuidado”.
Nos identificamos como periodistas y eso fue un cambio de giro a las circunstancias, pues era la primera vez que iba a ser entrevistado, conforme luego nos confidenció el “orador de la plaza de Armas de Trujillo”. En suma, eso era, al parecer, lo que había buscado tanto tiempo: el hacerte notar en los medios de comunicación.
Superado el hielo accedió a la entrevista, pero demostró que no tiene nada de “loco”, conforme lo adjetivan algunos, nos puso ciertas condiciones: Primero: teníamos que comprar una tarjeta personal del partido que él había fundado, como una forma de colaboración para el mantenimiento de la causa. Segundo: la entrevista no duraría más de cinco minutos y nada de preguntas personales.
Antes de que se desanime adquirimos la tarjeta personal y con ella, además, obtuvimos la ventaja de postular a un ministerio a partir del 2021, cuando este orador de plazuela ganara las elecciones (sic).
Empezamos a grabar, pero grande fue nuestra sorpresa cuando observamos a cierta cantidad de gente que se arremolinaba a nuestro alrededor para ver un supuesto duelo de entrevistado-periodista.
Los autos se sobreparaban y del interior los choferes daban sus precisas recomendaciones: “¡Pregúntale por Elidio!”, “¡Pregúntale por Acuña!”, “¿Cómo quedará Perú en el mundial?”, “¿Dile si es loco o cuerdo?”, “¿de qué vive?”, “¿es trujillano?”, “¿de dónde ha venido?”, etc.
-Primero, queremos conocerlo, ¿cuál es su nombre?, ¿qué edad tiene?, ¿dónde nació?, ¿tiene estudios universitarios?
(Siempre sin bajar el volumen y con el vozarrón que tiene empezó a contestar; nosotros quisimos que hable bajo. “No somos sordos”, le dijimos, pero a él no le interesó, quería que todos lo escucharan. Al parecer era la tribuna perfecta que había esperado tanto tiempo para empoderarse como “candidato” al 2021).
“Mi nombre es Pedro Lizandro Estrada Capellán, nací un 4 de julio en 1950 y estoy a punto de cumplir 68 años. Soy el líder y fundador -desde 1982- del Partido Político Nacional Campesino Peruano. Nacido en La Libertad, familiar de César Vallejo y soy autodidacta”.
-¿Cómo le nace la vena política?
“Soy dirigente agrario nacional y en 1982 estuve en la toma de tierras de San Martín y Ucayali. Nosotros dimos el grito de ¡Viva el campesino sin tierras!”.
-(Como todo hábil político, nuestro entrevistado trataba de encajonar la entrevista en el punto que a él le interesaba). ¿Cómo prepara sus intervenciones y discursos? Analicemos la realidad política nacional, le inquirimos.
“Los temas de realidad política nacional los preparo leyendo los diferentes medios de comunicación y el material que tengo. No se olvide que yo soy dirigente nacional. Yo me preparo, no soy como los políticos tradicionales que salen a los medios a dar vergüenza, como Acuña (César)”.
-¿Cómo analiza la gestión del alcalde de Trujillo, Elidio Espinoza?
“La realidad que deja es muy pobre y pésima, como también dejó la ciudad el Apra con Murgia y APP con Acuña. De esta gestión siento que Elidio se ha rendido ante el problema de la basura, pues ha fracasado al no reflotar el Segat, y no lo quiso reflotar porque esa institución la dejó Acuña. Elidio se escuda en una tercerización. Como trujillano digo que Elidio no ha sido un buen alcalde y deja la municipalidad en un manto de irregularidades y denuncias…”.
-¿Y el gobierno regional?
“Peor. Es una traición a la patria el estar devolviendo el dinero al Estado, porque no pueden gastar el presupuesto. No se puede esperar más de ese chico que Acuña dejó en la gobernación como si fuera su heredero. Eso los trujillanos no se lo vamos a perdonar jamás”.
-¿Ud. tiene hijos?
“Sí, pero están afuera”.
-¿Por qué no se postuló a la alcaldía de Trujillo o al gobierno regional?
(Elevando la voz, casi gritando, notamos a nuestro entrevistado irritarse). “Sepa Ud. que yo soy candidato a la presidencia de la República el 2021 y voy a derrotar a todos los que se presenten. Si candidatea Acuña, con todo su dinero, lo voy a hacer morder el polvo de la derrota. Y Ud. ya empezó a hacerme preguntas capciosas que no voy a permitir. Además, los cinco minutos ya terminaron. Doy por finalizada la entrevista porque tengo que dirigirme en estos momentos a mi pueblo”.
(Para ese momento la gente que se arremolinaba cada vez más, preguntaban la razón del congestionamiento. Creímos conveniente haber cumplido con nuestra labor de reportero y dar por concluida esta puesta en escena). 


La tarea no fue fácil porque el tipo deja traslucir cierta agresividad. Primero nos quisimos asegurar con las fotos, pero cuando notó que la intención era enmarcarlo a él, efectivamente, a voz en cuello encaró nuestra actitud. Un integrante de Seguridad Ciudadana, al ver la escena, se acercó para apoyarnos y nos advirtió: “Tenga cuidado”.


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